TendenciasBlog
Keka Galleta: la historia detrás de una masa crujiente por fuera y suave por dentro
La búsqueda de la textura perfecta llevaron a Gabriela Hansen Vik y María José Franco a crear una masa que se convirtió en la base de sus creaciones. Estas dos amigas, chefs pasteleras, le cuentan a Sabor cómo inició este emprendimiento que hoy en día tiene más de 15 sabores para disfrutar y personalizar.
Cecilia Zúñiga
Todo comenzó en la cocina de Gabriela Hansen Vik. Su amiga, María José Franco, tenía la receta perfecta y ella, las ganas de emprender y de que el producto pudiese estar primero en Riocentro Entre Ríos. Así nació Keka Galleta, una propuesta que destaca por su textura equilibrada: crujiente por fuera, suave por dentro, y capaz de convertirse en la base de más de 15 sabores.
Las ganas de emprender, el conocimiento y la creatividad detrás de la pastelería llevaron a estas amigas, ahora socias fundadoras de Keka Galleta, a formarse también como chefs pasteleras para tener los conocimientos adecuados que les permitieran sacar a flote este dulce sueño compartido.

Así, trabajaron en la formulación y perfeccionamiento de una masa propia hasta encontrar la textura que buscaban, que ofreciera contraste y que además pudiera adaptarse a las combinaciones de sabores.
Tras lograr esta masa clásica comenzaron a explorar y a probar. Sabores con productos de marcas Oreo, Milo, Nutella, Nido, Vaquita…, así como pistacho, frambuesa, red velvet, además de la combinación de Nutella y Nido, una de las favoritas de sus clientes, son parte de la oferta de Keka Galleta, que se puede degustar con un café de especialidad, matcha u otra bebida que venden en el mismo local.
Los rellenos son parte fundamental de la experiencia. Muchos tienen una textura cremosa y están concebidos para intensificar el sabor de cada galleta. En la de Milo, por ejemplo, el ingrediente aparece en diferentes componentes de la preparación. En cambio, en la de pistacho y frambuesa se combina una crema, elaborada con pistachos pelados y procesados por las chefs pasteleras, con una mermelada de frambuesa elaborada también en casa. El resultado, coinciden, busca contrastar las notas del fruto seco con la acidez de la fruta.
La variedad también se extiende al tamaño. Keka tiene tres tamaños de galletas. Además, los clientes pueden pedir (con antelación) la creación de su galleta con sus sabores favoritos, así como personalizarlas para eventos. Los precios de las galletas van de $ 1,85 a $ 7,45, dependiendo del sabor y del tamaño.

Para llevar tienen también cajas individuales, de tres, seis y doce galletas, que pueden ser armadas según los sabores favoritos del público.
Pero la creatividad no termina ahí. La marca mantiene una dinámica en redes sociales en la que sus clientes pueden proponer nuevos sabores. Cada jueves se seleccionan ideas para convertirlas en nuevas creaciones y cuando la galleta llega a la vitrina, lleva el nombre de quien propuso la combinación.
Pero, ¿cómo surgió el nombre de Keka? Las entrevistadas cuentan que tiene más un origen familiar. Optaron por ponerle así para recordar siempre la forma en la que unos sobrinos mellizos pronunciaban la palabra galleta cuando eran pequeños. Ellos le decían: «queca”. Aquella expresión terminó convirtiéndose en el nombre de la marca: Keka.
Keka va por un reto más grande: tratar de industrializarse para llegar a más lugares. Por el momento, son artesanales, sostienen estas dos emprendedoras.
«Tenemos un taller súper bonito, limpiecito, de calidad, pero queremos industrializar y para eso se necesita que más personas vengan a consumir», comenta Hansen Vik.
Cada día, las dueñas de Keka Galleta prueban y hacen nuevas mezclas para sacar más sabores al mercado. Además de Riocentro Entre Ríos, están en el centro comercial El Dorado. El público puede pedir también por aplicaciones o plataformas de delivery o servicio a domicilio. (I)
Cecilia Zúñiga
Comunicadora social y periodista multiplataformas con más de 15 años de experiencia. Su amor por la cocina nació en su niñez cuando disfrutaba de los platillos de su abuela materna.