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Yogur clásico: beneficios para la salud y tres recetas fáciles para disfrutarlo en casa
Además de ser una fuente de proteínas de alta calidad, el yogur clásico es un aliado en la cocina moderna por su versatilidad y sabor. Hoy te compartimos tres recetas para disfrutarlo: ‘smoothie’ de frutilla con avena, vasitos de durazno con galleta y salsa de mora con pimienta para carnes.
Cecilia Zúñiga
Durante mucho tiempo, el yogur clásico fue visto únicamente como un alimento para el desayuno o para la merienda.
Sin embargo, en la cocina actual es un protagonista moderno gracias a su versatilidad, su naturalidad y sus cualidades nutritivas. Así, por ejemplo, es capaz de aportar cremosidad, frescura y equilibrio cuando se lo emplea como ingrediente de preparaciones dulces y saladas.

Por eso, además de ser una fuente de proteínas de alta calidad y calcio, el yogur clásico es un aliado para quienes disfrutan experimentar y crear en la cocina.
Una forma de incorporarlo desde que empieza el día es en los desayunos. Aquí se puede incluir en batidos, smoothies o simplemente se sirve como porción de yogur solo. Otra forma de consumirlo es combinarlo también con frutas, cereales o granola.
Hay alternativas en las que se emplea como ingrediente para snacks, aderezos, ensaladas, para marinados, salsas y una infinidad de opciones para repostería.
¿Qué le aporta el yogur clásico a tu cuerpo?
Son diversos los beneficios que aporta el yogur clásico, entre ellos los nutricionales, ya que es fuente de proteínas de alta calidad, es de fácil digestión y contiene probióticos vivos que ayudan a equilibrar la biota intestinal, cuenta la nutricionista Lady Molina, de la Fundación Moroni.
Además, fortalece el sistema inmunológico del organismo por su aporte de fósforo, calcio y vitamina D, que ayudan a mantener la salud ósea, evitando el desarrollo de enfermedades degenerativas como la osteoporosis.
Su consumo puede favorecer la pérdida y mantenimiento del peso, mejora el metabolismo, previene el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares u otros, explica la nutricionista.
Puede consumirlo la población en general, especialmente niños y adultos mayores. “Atletas o personas con actividad física moderada también entran en la población con mayor beneficio por el aporte de proteínas y calcio”, dice Molina.

Lo ideal es consumir de una a dos porciones al día.
Tres recetas con yogur clásico Toni: fáciles, rápidas y llenas de sabor
Smoothie de frutilla con avena

Rinde 2 vasos pequeños
Ingredientes:
1 envase (200 g) de yogur Toni clásico sabor frutilla
½ taza de avena en hojuelas
1 manzana roja picada
½ cucharadita de canela
½ taza de leche
Hielo al gusto
Preparación:
1.) Licúa todos los ingredientes hasta obtener una bebida cremosa. Si deseas una consistencia más ligera, agrega un poco más de leche.
Vasitos de durazno con galleta y almendras

Rinde 4 porciones
Ingredientes:
2 yogures Toni clásicos sabor durazno (de 200 g cada uno)
8 galletas de vainilla trituradas
1 durazno en cubos
¼ de una taza de almendras laminadas tostadas
Preparación:
1.) Coloca una base de galleta triturada en cada vaso.
2.) Añade una capa de yogur, luego el durazno y termina con almendras tostadas.
3.) Refrigera durante 20 minutos antes de servir.
Salsa con mora y pimienta para carnes

Rinde 1 taza o 4 porciones
Ingredientes:
1 envase (200 g) de yogur Toni clásico sabor mora
1 cucharada de reducción de vinagre balsámico
1 cucharadita de pimienta negra (ideal si es recién molida)
1 cucharada de nueces tostadas picadas
1 cucharadita de aceite de oliva
Preparación:
1.) Mezcla todos los ingredientes hasta integrar completamente.
2.) Refrigera durante 15 minutos. Y listo, ya puedes colocar encima de tus proteínas.
Ideal: para lomo de cerdo, carne de res, hamburguesas, pato, pescados… (I)
Cecilia Zúñiga
Comunicadora social y periodista multiplataformas con más de 15 años de experiencia. Su amor por la cocina nació en su niñez cuando disfrutaba de los platillos de su abuela materna.